Invertir en el Equipo Emprendedor

En abril del año 2009, Warren Buffett escribía su carta anual dirigida a los accionistas de Berkshire Hathaway en la que reflexionaba: “(…) Desde ahora, planeamos operar [las inversiones] como negocios separados. (…) en donde nos limitaremos a colocar capital, controlar el riesgo empresarial, elegir a los gerentes y establecer sus compensaciones”.

Estas palabras permiten ver con claridad cuáles son las funciones que el exitoso inversor reserva para sí mismo, y además, comprender la significativa importancia que le asigna a la elección de los gerentes.

Ante cada nueva oportunidad de inversión, el inversor de Capital de Riesgo intenta dilucidar cuales son los factores más relevantes para determinar la conveniencia de la misma. Se analizan las proyecciones financieras, el plan de marketing, la idea, el riesgo, etc. pero el factor crítico en el éxito de las empresas nacientes es sin dudas el equipo emprendedor. Muchos inversores sostienen que “no invierten en negocios, invierten en personas” y es por eso que vale la pena profundizar en el tema.

No existe una persona ni un equipo ideal que asegure el éxito de un emprendimiento pero, cuando se analizan las características de los emprendimientos que tuvieron éxito en el pasado, suelen encontrarse algunos patrones en ellos que se repiten frecuentemente.
En primer lugar, suele ser más recomendado contar con un equipo de emprendedores que con sólo un emprendedor para llevar adelante un proyecto. En general, los distintos puntos de vista que aportan los integrantes del equipo suelen ayudar a encontrar soluciones más maduración que cuando toda la responsabilidad recae en una persona. En un equipo, cada idea se somete a la crítica y es perfectible a partir de los aportes todos los integrantes. Como efecto secundario, el trabajo en equipo ayuda a ejercitar la práctica de tomar decisiones en conjunto con otras personas (factor indispensable cuando se busca incorporar a un socio inversor). Más aún, cuando la empresa crece, cada decisión estratégica debe estar en consonancia con todos los grandes grupos del gobierno corporativo: Accionistas, Directorio y Alta Gerencia.

Pero también es importante que el equipo esté conformado por perfiles heterogéneos. Es habitual encontrarse con emprendimientos cuyo equipo emprendedor está conformado por técnicos expertos que comparten la pasión por desarrollar un producto tal cual lo imaginaron. Pero eso no es suficiente. Además de las capacidades para realizar el producto, es necesario tener o desarrollar capacidades para manejar las áreas de Finanzas, Marketing, etc.

De hecho, es común encontrar que los principales responsables de los emprendimientos, los CEOs, juegan en la práctica el rol de principales responsables estratégicos de Marketing, CMOs. Esto se da principalmente porque son los que entienden claramente las necesidades del mercado y tienen la sensibilidad para detectar tendencias y cambios en el comportamiento de los consumidores. Como decía Charles Revlon: “En la fábrica hacemos cosméticos y en las tiendas vendemos esperanzas”.

Estas son algunas de las reflexiones que los inversores de Capital de Riesgo consideran a la hora de encontrarse con el equipo emprendedor. Sin olvidar el resto de los aspectos del negocio, es bueno tener en cuenta que en los nuevos emprendimientos, los planes cambian mucho más rápido que las personas.

Cómo abrir negocios en Inglaterra

Fuimos invitados a llevar nuestros proyectos a la comunidad más importante de startups tecnológicas de Londres: TechHub (http://www.techhub.com/). Gracias a la gestión de BlueVia, fundador de Tech Hub junto a Google y Pearson, y de Andrés L. Martinez (almo@bluevia.com ) estamos trabajando desde las oficinas ubicadas a pocas cuadras del centro financiero de la ciudad en donde tenemos el placer de compartir cada uno de nuestros días junto a emprendedores de todas partes del mundo. Nota: Los emprendedores que se encuentren de paso por Londres o Madrid, y quieran participar también, sólo tiene que escribirnos a mi o a Andrés.

En la segunda semana de Noviembre estaremos haciendo una presentación en TechHub (que repetiremos luego en Madrid) sobre el avance de los negocios tecnológicos en Latinoamérica. Allí acercaremos, entre otras cosas, empresas de Latinoamérica relacionadas con la tecnología que estén planificando entrar en contacto con la comunidad local. Es una oportunidad excelente para quienes están buscando entrar a Inglaterra por cuenta propia o a través de partners, inclusive, es una posibilidad para contactarse con empresas locales que quieran entrar en el mercado Latinoamericano, especialmente en este contexto de importante reestructuración generado por la crisis local.

Para ello, los invitamos a que nos manden una descripción breve de sus proyectos junto con sus datos de contacto para dejarlos en la base de datos de TechHub. Pueden cargar sus proyectos en la siguiente dirección: http://www.igangels.com/techhub

Inversión en emprendimientos de Innovación

En la actualidad, es habitual encontrarse con el término “inversión en innovación”. Si bien existen múltiples connotaciones para esto, aquí vamos a enfocarnos en los emprendimientos basados en innovación de productos que se encuentran al alcance de la cartera del inversor.
Según la Real Academia Española, innovación es la “creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado” aunque en realidad el concepto no está limitado a productos ni al mercado y generalmente está asociado a la incorporación de novedades. Pero fundamentalmente, la innovación es un resultado. Para nuestro caso, sería más claro decir que se invierte en trabajos de Investigación y Desarrollo (I+D) que generan innovación.
Cuando hablamos de generar innovación, tenemos que discriminar dos instancias:
● La instancia en que se plantea la innovación a alcanzar y
● La instancia en que se realizan los trabajos para alcanzarla
Imaginemos la posibilidad de invertir en un emprendimiento que desarrolla un nuevo tipo de juego para celulares que utilizará tecnología disponible en el mercado pero que nunca fue combinada del modo en que se la requiere para este fin.
El Plan de Negocio de un proyecto así, incluirá la descripción del producto final así como la estrategia para desarrollarlo. Aquí se produce la instancia del planteamiento o proposión de la innovación. Pero claro, el camino hacia la generación de innovación introduce un factor de incertidumbre que debe ser gestionado y en tal caso, el inversor se enfrenta ante la necesidad de hacer una evaluación de la viabilidad técnica y económica del desarrollo del juego.
Pero eso no es todo. Al momento de realizar los trabajos tendientes a generar innovación (la segunda instancia), se presentan nuevas conclusiones e interrogantes, a partir de los descubrimientos realizados:
● Cada nuevo elemento que se descubre genera nuevas conclusiones e interrogantes sobre si mismo.
● Cada nuevo elemento que se descubre genera nuevas conclusiones e interrogantes respecto de las formas de interrelacionarlo o combinarlo con otros elementos.
● Cada nuevo elemento que se descubre genera disparadores de conclusiones e interrogantes no vinculados directamente al elemento en cuestión.
Estos desencadenantes de conclusiones e interrogantes, son sin duda un avance hacia el fin último: lograr la mejor innovación posible. Este es un proceso dinámico muy ligado a la conducta humana en la que, de forma iterativa e incremental, se va logrando una maduración del conocimiento.
El inversor debe conocer que, al embarcarse en un emprendimiento basado en generación de innovación, con seguridad se abrirán escenarios que no estaban previstos al día de la evaluación del Plan de Negocio. Cada nuevo escenario puede invalidar o modificar los anteriores y por tanto, puede invalidar o modificar la viabilidad técnica y económica del emprendimiento.
El trabajo en I+D es un camino hacia el conocimiento. En el transcurso, hay que decidir qué hacer con lo que se va descubriendo. Es posible encontrar que no es viable desarrollar el producto tal como fue planteado, así como es posible encontrar características sobresalientemente mejores a las originales.
La inversión en I+D no ofrece garantías respecto de la satisfacción de los resultados, aunque las empresas más exitosas son las que realizan mayores inversiones en I+D. Hoy por hoy, la inversión en I+D es considerada como la estrategia de inversión de mejor retorno para los nuevos emprendimientos.

Derribando Mitos: Inversores vs. Emprendedores

Cuanto menos conocimiento hay, más grande es el mito acerca de la relación entre el inversor de riesgo y el emprendedor.
A menudo, cada parte especula sobre cómo es el perfil de la otra. Se estudian entresí. Estudian cómo lograr acuerdos con intereses compatibles entre ambos aún cuando ninguno sabe quién es el otro. Se arman planes de negocios. Cada uno genera expectativas y sueños.
Lo cierto es que, más allá de quienes sean los actores, estamos hablando de distintas partes de un equipo que tiene que ser funcional a un proyecto. En este contexto, cada parte busca su media naranja: el inversor busca un proyecto de alto potencialque sea ejecutado por emprendedores comprometidos y capaces, mientras que el emprendedor busca capital para financiar su proyecto.
Pero, a todo esto… ¿Qué es un inversor? ¿Qué es un emprendedor? ¿Qué es lo que hace que un inversor sea un inversor? ¿Qué es lo que hace que un emprendedor sea un emprendedor? Esto se parece a un problema ontológico, pero vamos a tratar de ponerlo simple.
En general, los Inversores Ángeles son personas con buenos antecedentes en finanzas y/o emprendimientos que juegan el rol de inversor en un proyecto dado. Aúnasí, no es trivial catalogar a un inversor como tal si tuviéramos que considerarlo fuera del contexto del proyecto. Nos preguntamos:
¿Es posible considerar a un inversor como tal a causa de su experiencia previa? Es decir, ¿Es inversor quien nunca invirtió? Pensemos en la situación en la cual alguien decide invertir sus ahorros en un proyecto naciente. Abre una oficina, diseña una tarjeta de negocios y luego se reúne con muchos emprendedores en busca de un proyecto. ¿Es posible no considerarlo como inversor? (este tema lo está trabajando en profundidad nuestro amigo Gabriel Jacobsohn en su tesis doctoral, así que esperaremos ansiosos sus conclusiones).
¿Es posible considerar a un inversor como tal a causa de su actividad principal? Pensemos en alguien cuyos ingresos provienen exclusivamente de su trabajo en relación de dependencia y participa, por única vez, de una co-inversión en un proyecto naciente… ¿Es entonces un Inversor Ángel?
Con los emprendedores, la cuestión no es menos difícil. Lejos de querer llegar a una conclusión respecto a “qué es ser un emprendedor”, acá sólo vamos a rescatar que es la parte del equipo que aporta el proyecto de negocio y se dispone a llevarlo adelante. En principio pareciera que el único factor común entre un inversor y un emprendedores que ambos son personas (algo es algo). Pero yendo un poco más allá,encontramos otra similitud fundamental: tienen como interés común el éxito del proyecto.
Para que el emprendedor se la “juegue” y el inversor aporte el capital, ambos tienen que entender y confiar en el proyecto. Aunque el significado de “éxito” pueda ser distinto para el inversor que para el emprendedor, el éxito suele conseguirse cuando existe una visión compartida entre ambos. Para lograr esto último, es buena práctica que el inversor piense con “el sombrero” del emprendedor, y que el emprendedor piense también con “el sombrero” del inversor.
Lograr esta empatía no debería ser tan difícil. Un inversor que haya recorrido (o esté recorriendo) el camino de los emprendimientos, podría fácilmente entender los desafíos que enfrenta un emprendedor y la visión que persigue. Por otro lado, el emprendedor es el primero en invertir su tiempo y sus energías para dar cada paso. La complicación en este caso es el salto conceptual que implica poder comparar una inversión no dineraria (tiempo y esfuerzo) con una inversión dineraria.
Warren Buffett dijo alguna vez: “I am a better investor because I am a businessman, and a better businessman because I am an investor” (soy mejor inversor porque soy un hombre de negocios, y soy mejor hombre de negocios porque soy inversor). En esencia, esta frase autorefiere a que él reúne dos roles diferentes y cada rol alimenta al otro. El perfil de hombre de negocios tiene una naturaleza semejante al del emprendedor, y así describe él una de las bases de su éxito.
Hasta acá, tratamos a la relación inversor-emprendedor como a un amor platónico quequeda en el ideal. Pero en muchos casos estos roles se convierten en personas con nombres y apellidos, y es ahí cuando comienza el recorrido del conocimiento mutuo.
A pesar de la infinidad de consejos y técnicas que pueden conseguirse en la bibliografía, en Internet y de un amigo para construir un vínculo inversor-emprendedor,esta información resulta a veces tan útil como un manual sobre “¡Cómo conseguir pareja!”. La “química”, las percepciones, el conjunto de valores, las capacidades para honrar sus roles, etc. son aspectos críticos del vínculo y difícilmente medibles… ¿Y elproyecto? El proyecto es el disparador de todo esto, pero sin equipo, el proyecto corre el riesgo de no salir de la planilla de cálculos.
Una de las maneras más habituales de conocerse mutuamente es a través de labúsqueda de antecedentes y referencias. Esta práctica es especialmente crítica cuando hay poco tiempo para conocerse y mucho por delante para compartir. Esto, que suena a una obviedad, es tan simple como indispensable. ¿Cómo debemos interpretar si el emprendedor fue parte de un éxito? ¿Y de un fracaso? ¿Podrá un emprendedor repetir un éxito? ¿Podrá un emprendedor que fundió una empresa tener una revancha exitosa? Es claro que el pasado es un mal pronosticador de los resultados que se obtendrán en el futuro, pero las inversiones, en última instancia, terminan siendo una cuestión de fe, y el camino recorrido ayuda a alimentarla.
A veces las reuniones se hacen en un café, a veces en una oficina. A veces se habla de motivaciones personales y a veces sobre los aspectos de negocios del plan. Generalmente importa mucho cómo cada uno se ve a sí mismo a 5 años en el futuro para entender si aceptaría participar de una empresa que se encuentre en un estadío muy distinto a la versión del presente. En definitiva, estas reuniones intentan revelar la estrategia más sincera de cada uno. El inversor y el emprendedor tienen una visión, una misión, valores y objetivos que van a compartir, a conciliar, consensuar. El inversor que se junta con el emprendedor, tuvo iniciativas, deseos, compromisos y disposición a asumir riesgos. Podemos considerar a un inversor como un emprendedor en sí mismo que emprende en el mundo de las inversiones.
Volvemos entonces al punto desde donde arrancamos: ¿Es posible considerar a un inversor como a un emprendedor de las inversiones? ¿Es posible considerar que el emprendedor es el principal inversor no dinerario del proyecto? ¿Es posible decir que todos los del equipo son parte inversor y parte emprendedor? ¿Es posible decir que son simplemente personas que utilizan esos rótulos para identificar sus roles en una situación dada?
Poner al inversor y al emprendedor juntos, en la misma vereda, quizá pueda ayudar a facilitar estos vínculos, popularizarlos y escindirlos de mitos. Quizá un enfoque simple sea un primer paso gratuito para promover la formación de equipos entre inversores y emprendedores, en los que no se pueda distinguir cuál es cuál.

Proyectos para Invertir

Hace varios años que venimos creciendo con el Club. Somos parte de una comunidad cada vez más grande y estamos contentos del lugar que nos dieron.

Aún así, representamos una porción minúscula del llamado “Ecosistema Emprendedor” y nuestra sola voluntad para potenciar a los emprendimientos no alcanza.

Es sabido que menos del 1% de los proyectos que buscan capital a través de Inversores Ángeles o Venture Capital, logran recibir la inversión. Aunque son sólo estadísticas, es esperable entonces que 99 de cada 100 proyectos tengan que buscar vías alternativas de financiamiento, aún cuando resulten prometedores.

En el Club recibimos proyectos a diario y los analizamos. Muchas veces nos encontramos con proyectos que son muy atractivos pero necesitan de encontrar al inversor ideal, al inversor estratégico, aquel que les aporte aquello que le falta además de capital.

Pero también es cierto que el Inversor Ángel no siempre está organizado institucionalmente. No siempre es un inversor activo. No siempre está a la espera de un nuevo proyecto. Pero si la oportunidad se presenta, el Inversor Ángel está listo para aprovecharla.

Es por eso que decidimos abrir un canal de comunicación con aquellos inversores potenciales. Publicando información básica de los proyectos que tienen potencial de crecimiento para que sean contactados por el inversor indicado.

Cuando formamos el Club, uno de los objetivos era el de agruparnos para trabajar de manera conjunta en la difusión, recepción, análisis e inversión de proyectos. Hoy, seguimos llevando adelante esta iniciativa compartiéndola con la comunidad.
Inauguramos la sección Proyectos para Invertir con un primer proyecto muy interesante sobre Reconocimiento Facial. Los invito a conocerlo en: http://www.igangels.com/proyectos-para-invertir.html

Tecnología Hot

El sector tecnológico es uno de los más atractivos para la mayoría de los inversores de Capital de Riesgo. Pero no siempre se entiende cuál es la naturaleza de tal atracción y a menudo se piensa que cualquier emprendimiento tecnológico es necesariamente una promesa de éxito. En las próximas líneas, intentaremos conocer un poco más al respecto.
Silicon Valley es el centro mundial de las inversiones de Capital de Riesgo. Es el análogo de lo que significa Wall Street para las acciones que cotizan en la bolsa de valores. El término, traducido como “Valle de Silicio”, fue acuñado por un periodista allá por 1971 en honor a la popularidad alcanzada por la sorprendente concentración de empresas relacionadas con la tecnología que por aquella época se dedicaban principalmente al desarrollo productos basados en semiconductores, dando origen a firmas como Hewlett-Packard (impresoras) e Intel (procesadores para computadoras) entre otras.
Pero el auge del silicio fue solo una de las tantas buenas etapas que vivió la zona de la Bahía de San Francisco, que ya había sido testigo del fenómeno de la Fiebre del Oro a mediados del siglo XIX. Más recientemente honró su fama de “caliente” dando origen a las más grandes fortunas contemporáneas seguida por la mayor de las crisis financieras ocurrida desde la Gran Depresión de 1930. Este último episodio fue conocido como la “burbuja de las punto com”, una exacerbada compulsión por invertir en empresas vinculadas a Internet que sentenciaba la obsolescencia del mundo conocido hasta entonces para forjar la llamada Nueva Economía, mediante la utilización de un pilar tecnológico, hasta ese momento no tan popular y naturalmente más intangible que en el caso de los semiconductores, conocido como “software”.
Tecnología Soft
“Software” es un concepto abstracto que sugiere la materialización de expresiones lógicas y datos. Representa una de las maneras más eficaces de pragmatizar razón y conocimiento. Este enfoque es tan rebuscado como potente ya que nos permite fantasear con la idea de convertir al conocimiento (o parte de él) en un activo o en un producto.
Entonces… ¿porqué la tecnología se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para los inversores?
Hagamos algunas comparaciones a fin de contrastar el potencial de distintas alternativas a las que habitualmente se tiene que enfrentar un inversor:
Imaginemos que estamos frente a la posibilidad de invertir en un emprendimiento para fabricar paneles fotovoltaicos que producen un 18% más de energía solar por cada metro cuadrado que cualquier otro panel que exista actualmente en el mercado. No cabe duda que estamos ante la oportunidad de involucrarnos en un negocio con un futuro prometedor: hay una clara tendencia a suplantar a las fuentes de energía fósiles por alternativas de energía renovable, y es claro que tal negocio introduciría una mejora útil a cualquier punto del planeta que consideremos. Pero también es cierto que, para lograr una fabricación en serie de los paneles, se necesitaría como mínimo la instalación de una planta, y cada nuevo producto requiere de altos costos originados por insumos y producción. Esto implica una fuerte inyección de capital inicial y altos costos de fabricación de nuevos productos, que se suman a un tiempo relativamente extenso para la elaboración de cada nueva unidad. Después de tener construido el panel, la logística deberá resolver la manera de trasladarlo hasta el destino del cliente.
En contraposición a eso, un software no requiere de la instalación de una planta (es bien conocido el mito de las empresas tecnológicas nacidas en un garage), y en cuanto a la generación de nuevas unidades de un producto, normalmente es sólo una cuestión de segundos y a un costo tendiente a cero (en muchos casos, es suficiente con replicar algunos “gigas” de información). La logística se resuelve por Internet. Más aún, cuando hablamos de software no es necesario tener un producto terminado para que pueda ser utilizado, por lo que es posible comenzar su comercialización aún cuando está en etapa de desarrollo.
Hasta acá vimos un ejemplo en donde la tecnología intangible tiene varias ventajas frente a la tangible. Pero ¿cualquier modelo de negocio basado en tecnologías intangibles es igualmente prometedora para el inversor? Ciertamente no. Veamos otro ejemplo:
Imaginemos que estamos frente a la posibilidad de invertir en un emprendimiento para proveer servicios de entrenamiento ejecutivo o coaching a través de Internet con herramientas de E-Learning. Sin dudas podemos apalancarnos en las bajas barreras financieras para lanzar el negocio, y contar con los beneficios de la utilización de tecnología para lograr importantes ahorros en traslados e instalaciones. Pero en este negocio es dependiente de la contratación de personal calificado para la realizar la adecuada provisión de servicios, por lo tanto, el potencial del proyecto enfrenta una dificultad similar a la mencionada en el ejemplo anterior: si asumimos que un coach puede ser asignado a un máximo de 10 ejecutivos distintos al mismo tiempo, entonces un aumento de demanda implica un aumento en la cantidad de personas que deberán integrar el equipo de coaches para satisfacer tales necesidades (la relación entre ejecutivos y coaches difícilmente pueda superar la relación de 10 a 1).
Ahora imaginemos una aplicación online que permite llevar la Contabilidad de Gestión (que aplica para cualquier país) en la cual cada empresa genera una cuenta y paga sólo por lo que usa (modelo de Software como Servicio). Un mismo producto de software brinda servicios para muchas empresas, y así, mayor demanda no necesariamente implica mayores costos. Sólo aquellos emprendimientos basados en productos tecnológicos que permitan “desarrollar una vez, y vender muchas” son las que presentan oportunidades verdaderas de lograr negocios muy rentables propiciando que las ventas se disparen de manera instantánea y con costos relativos achatados respecto de los ingresos.
La tecnología no es todo
En este punto, no hemos llegado siquiera a evaluar una idea concreta, pero ya tenemos algunas evidencias muy simples que nos muestran cómo es que un negocio cualquiera puede heredar fácilmente el potencial y el glamour que caracteriza al software en sus distintas facetas. Pero este mismo párrafo puede hacernos caer en la falacia de creer que un negocio, por el sólo hecho de utilizar o estar basado en tecnología, está condenado al éxito gracias al bajo capital requerido para lograr un primer producto vendible, a su réplica inmediata de los productos a costo cero, al efecto viral de promoción, etc. y exactamente esa fue la percepción que tenían los inversores de Capital de Riesgo y de Wall Street cuando pagaban valuaciones irracionalmente altas por empresas tecnológicas que no ofrecían ni propuestas de valor diferencial, ni capacidad de management, ni modelo de negocios…. ni ingresos. Ofrecían solo la oportunidad de subirse a la ola “punto com”, y su resultado ya es conocido por todos.
Los negocios basados en tecnología siguen siendo hoy uno de los más atractivos para invertir y los motivos son los mismos que dieron origen a las “exuberancias irracionales” (como diría Greenspan) anteriores. Solo que ahora, además de “bits” y de “gigas” también se habla de planes, de gente y de modelos… factores que suelen ser críticos para emprendimientos de cualquier industria, pero ahora balanceado con el potencial que brinda la tecnología.

Esa bendita paciencia

Era un día como cualquier otro. Las noticias indicaban que el mundo se estaba recuperando poco a poco de una de las mayores crisis de su historia. Los índices globales alcanzaban niveles que eran comparables con las marcas alcanzadas antes de la debacle. El VIX (índice de volatilidad implícita considerado como indicador del nerviosismo del mercado) estaba en sus mínimos. Nuestras casillas de mail se llenaban con recomendaciones de compras de acciones bajo la promesa de un futuro próspero y rentabilidades más que tentadoras.
Mientras tanto, en alguna parte del diario aparecían tímidas menciones sobre manifestaciones en Egipto que no llamaban la atención. Pero las revueltas comenzaron a cobrar fuerza y las bolsas empezaron a caer. Cuando se fue Mubarak, el mercado recuperó el aliento. A los pocos días se instauró un conflicto similar en Libia, y antes de descifrar cual sería su impacto, ya sorprendió el tsunami en Japón.
Todo se veía nublado en esos días: las bolsas volvían a caer; el Nikkei, en particular, se desplomaba y se hablaba de suspender las transacciones hasta que cese la incertidumbre; el petróleo comenzaba a subir de manera desenfrenada; ahora los mails que llegaban tenían un tono alarmista; el conflicto en Libia y la situación de Japón estaba ahora en la tapa de todos los diarios y la palabra más repetida en las noticias financieras era “vender”. El miedo de los inversores parecía aumentar proporcionalmente a la cantidad de veces que el noticiero mostraba un auto arrastrado por la marea en el techo de un edificio japonés. Fue una verdadera revolución emocional…
…20 días después, los índices recuperaron casi todo lo perdido en estos acontecimientos. Es muy fácil decirlo con el diario del lunes, pero, ¿quién lo hubiera pronosticado? ¿quién hubiera podido predecir cuanto duraría? ¿quién hubiera podido controlar el miedo? ¿quién hubiera tolerado tal incertidumbre sin haber reaccionado al desastre evidente? Aún hoy, ¿esto es cosa del pasado, o todavía puede ser peor?
Cuando hacemos una reflexión retrospectiva (cosa que solo ocurre cuando el ritmo cardíaco vuelve a la normalidad) recordamos algunas de las principales premisas de las inversiones: lo importante es saber donde y cuando invertir… luego es una cuestión de paciencia. Pero,
- ¿Cuanta paciencia?
- Toda la que sea necesaria.
- ¿Y si los precios de las acciones siguen bajando?
- Hay que verificar si cambiaron los supuestos que llevaron a realizar la inversión (a menos que en realidad estemos haciendo trading), y si no cambiaron, habrá que seguir siendo pacientes aunque eso, sin duda, no tenga nada de fácil.
A veces, y solo a veces, conocer la cotización en tiempo real de un activo financiero no nos da mejor información para la toma de decisiones.
El rol del tiempo y la paciencia en el Capital Emprendedor
Las inversiones en Capital de Emprendedor se basan en los mismos principios que el resto de las inversiones, solo que en este caso la paciencia no es UNA opción sino que es la “ÚNICA opción” (no hay opción). Las empresas nacientes no cotizan en bolsa y por lo tanto no podemos tener un precio de referencia de las acciones segundo a segundo.
Las transacciones de compra-venta de acciones (o inversiones de capital) de empresas chicas suelen ser poco frecuentes: quizá pasen no menos de un par de años antes que un nuevo comprador o inversor negocie un acuerdo que implique 1) establecer un precio de transacción producto de una valuación y 2) dar oportunidad de entrada y salida de socios con movimientos de dinero. A pesar que basta con un solo buen acuerdo para obtener un resultado que multiplique por varias veces la inversión inicial, el rol del tiempo juega uno de los papeles más relevantes en la decisión de participar o no en este tipo de inversiones (a menos, claro, que esta inversión represente un porcentaje tan chico de su cartera que su tolerancia al tiempo se origine por la poca incidencia de esta opción respecto sus otras inversiones, en cuyo caso la superación del desafío psicológico se da por una cuestión de irrelevancia). Cuando hablamos del tiempo, en realidad nos estamos refiriendo al período que transcurre entre acuerdo y acuerdo sin valuaciones ni liquidez.
Pero… ¿es realmente un obstáculo la extensión del tiempo?
Warren Buffett es un experto en materia de paciencia. Considera que su horizonte de inversión es “para siempre” y que los precios de las acciones pueden reflejar un valor equivocado de las empresas durante varios años. Más de una vez, cuando fue consultado sobre políticas que permitieran evitar catástrofes financieras, clamó por la existencia de una ley que obligue al inversor a conservar sus acciones por un período mínimo de 1 año. Más aún, recomienda a inversores principiantes invertir mediante instrumentos que no brinden la posibilidad de ceder ante la tentación de vender rápidamente en caso de dudas.
En una situación más cercana a nuestra realidad cotidiana, es común que tengamos un precio de referencia de la propiedad en la que vivimos. Sin embargo, nadie se imaginaría a un propietario yendo todos los días a la inmobiliaria para ver cuanto varió el precio de su casa en las últimas 24hs… tampoco es imaginable esa situación en una empresa nueva.
Aún cuando se realicen compras de acciones cotizantes con la intención de mantenerlas por un largo plazo (ej. comprar acciones en la bolsa con un horizonte de 5 años), el hecho de saber que el inversor tiene la posibilidad de salirse cuando quiera genera una sensación de seguridad que anima a tomar riesgos: “Yo compro, pero si me arrepiento, o viene otro tsunami, entonces vendo”. En inversiones de Capital Emprendedor pensamos: “Yo compro, y si se desata un conflicto en el país donde vendemos, nos juntamos con nuestros socios para adaptar la estrategia de venta”.
Mas allá de todas las sorpresas que puedan presentarse luego de haber realizado una inversión en una empresa nueva, la paciencia no puede estar en discusión. La paciencia es la cualidad que nos va a permitir dar espacio al crecimiento del negocio para que éste encuentre su punto de maduración justo frente a la siguiente situación de acuerdo de venta o inversión.
En inversiones de Capital Emprendedor, la paciencia es quizá una de las principales barreras psicológicas a vencer… pero por el contrario, el rol del tiempo dota a esta alternativa de características que son recomendadas por cualquier inversor de largo plazo. Por lo tanto, aquello que suele representar una barrera, debería ser en realidad su principal atractivo.

Cómo invertir en humo

¿En qué invertimos cuando invertimos en Venture Capital? Aún sin tenerlo claro, sabemos que la palabra nos hace referencia a algo sofisticado. Es un término que se identifica con toda una cultura inversora que proviene la zona de Silicon Valley, California, EEUU. Hablamos de Elevator Pitch, de Deals, de “10x”, de Business Plan, etc. Pero, ¿en qué estamos invirtiendo realmente?
Es sabido que cada inversor genera una relación única con cada inversión. Cada inversor tiene su propia percepción de una misma oportunidad y por eso algunos la aceptan mientras que otros la rechazan. Aún así, existen diversos manuales de inversión que enseñan a hacer evaluaciones profesionales de las oportunidades. En esta nota vamos a repasar algunos de los principales atributos que mira un inversor cuando analiza invertir en el Capital Semilla de un emprendimiento.
Para darle un contexto a quien no esté familiarizado con el tema, una inversión en Venture Capital puede ser explicada a partir del viejo concepto de Sociedad en Comandita, en donde algunos socios se dedican principalmente a la gestión y otros se limitan al aporte de capital. Con un poco de imaginación y buena voluntad, podemos pensar que, para un inversor, este concepto cabe como un “Instrumento de Inversión”, y desde esa perspectiva vamos a hacer el análisis.
Como Instrumento de Inversión, ¿qué es lo que se “compra” de la inversión? ¿un plan de negocios? ¿el CV de los emprendedores? ¿una idea? ¿renta? ¿un activo? ¿un flujo de fondos? ¿la oportunidad de involucrarse?
Las personas generan ideas todo el tiempo. Los emprendedores de negocios tienen la capacidad de transformar una idea en un negocio… pero no siempre. Existen excelentes ideas que no funcionan como negocio, por lo tanto, es habitual que el inversor no compre una idea, sino un negocio basado en la idea. Entonces, ¿como evaluamos la oportunidad de negocio?
Desde el punto de vista financiero, se dice que un inversor está comprando el flujo futuro de fondos del emprendimiento: el emprendedor arma las proyecciones financieras del emprendimiento (la cantidad de efectivo que deberá utilizarse como inversión y la cantidad de efectivo que se generará), el inversor calcula el rendimiento de su dinero y decide si le conviene invertir ahí o no.
Pero, ¿alguien puede imaginarse a un emprendedor presentando proyecciones poco beneficiosas para el inversor o más beneficiosas que los mejores casos de éxito? La mayoría de las proyecciones ubican sus rendimientos en un lugar promedio entre lo que rinde una inversión financiera tradicional y lo que rindió alguna vez un buen caso de éxito. Quien lo evalúe, difícilmente encuentre el diferencial del emprendimiento en el Retorno de la Inversión (ROI).
Entonces, si sabemos que los rendimientos se van a ubicar en un rango predecible… ¿qué tendremos que mirar para tomar una decisión? Respuesta: todos los supuestos que fundamentan esos flujos: tasa de crecimiento de clientes o usuarios, costos fijos y variables, precios, potencial del mercado y … en fin, mucho. Y aunque no exista una fórmula para unir esos elementos, debe comprobarse que quien pensó el negocio, los tiene sólidamente encastrados. Ese compendio de información está en el Plan de Negocios.
El Plan de Negocios es el lugar donde el inversor espera encontrar las principales variables del negocio, sus interrelaciones y su evolución a lo largo del tiempo. Es como un GPS que dice: “Usted está aquí; a 12 meses contrate un especialista en RRHH, en 5 años llegará al destino”.
Hasta acá vamos bien: si las proyecciones financieras vienen junto con sus supuestos de negocio en un documento llamado Business_Plan.doc, el inversor estará en condiciones de hacer una buena evaluación. Tema resuelto! Entonces el inversor compra Planes de Negocios.
Ocurre que el Plan de Negocios contiene información incompleta. Para que todo funcione, necesitamos contar con un análisis exhaustivo que permita determinar si el futuro cliente/usuario estará dispuesto a entregar dinero a cambio de la satisfacción que le genera recibir el valor producido por el emprendimiento (producto o servicio). Tener un excelente producto o servicio no es suficiente: se necesita, además, que la gente esté dispuesta a pagar su precio. Ese análisis está contenido en el llamado Plan de Marketing.
El Plan de Marketing define el vínculo entre el emprendimiento y su contexto, incluyendo a su cliente/usuario. Lógicamente, también está incluido el inversor. En la estrategia del negocio se encuentran las rondas de inversión que permitirán al emprendimiento llegar hasta lo más alto, y en ese proceso, el inversor es un eslabón a quien también se necesita convencer para lograr que perciba el valor y lo compre. Los Planes de Negocios y Marketing definen la estrategia. Un inversor, ¿compra una estrategia?
Un inversor que invierte en un emprendimiento, está convalidando la estrategia, y eso facilita la llegada de nuevos inversores y entidades de crédito.
El problema con las estrategias de negocios es que, por su naturaleza, se van adaptando al contexto: son dinámicas. En un emprendimiento innovador, los planes se modifican cada vez que se encuentra algún factor relevante a considerar y, más seguidamente, cuando el negocio empieza a dar sus primeros pasos. Apenas nace una empresa, el primer gran objetivo es sobrevivir: el mercado genera altibajos tan bruscos, que la “cintura” del emprendedor comienza a ser tan importante como el plan diseñado. Dicen que en un negocio que recién comienza, el 50% del mérito del éxito es atribuido al emprendedor. Así es como muchos inversores concluyen: “No invertimos en planes… invertimos en emprendedores”.
En realidad no se refieren estrictamente a emprendedores sino a equipos: los equipos interdisciplinarios tienen mejores probabilidades de éxito que los equipos formados por emprendedores de un mismo perfil. Ej: un grupo de ingenieros tiene buenas probabilidades de superar obstáculos relacionados con la ingeniería y pocas probabilidades de superar obstáculos de otras áreas. Es así como una complicación en esas “otras” áreas pueden llevar a la muerte temprana del emprendimiento.
¿Serán más importantes los antecedentes laborales del equipo que sus competencias gerenciales? ¿Cuáles son sus valores? ¿Qué relación debe existir entre su motivación y su formación? Para evaluar estos aspectos ya no es posible fijar reglas y es entonces cuando el sentido común del inversor se transforma en una herramienta clave.
Para concluir, se dice muchas veces que el inversor de Venture Capital es más que un simple comanditario. Suele ser una personas capaz de aportar otras cosas además de capital: conocimiento, experiencia y red de contactos. Estos intangibles pueden apalancar notablemente la intervención del inversor en el emprendimiento. Pero… si un inversor toma la decisión de invertir en un emprendimiento en base a su propia capacidad para apalancarlo… ¿cómo influye todo lo otro que venimos analizando?
Invertir en algo que tiene un historial inexistente en el que basarse, con un concepto innovador, en un mercado inmaduro pero prometedor, con socios nuevos y en donde el inversor participa debido a su propia capacidad para apalancarlo… ¿qué rol cumplen, en este escenario, las proyecciones financieras?
Existen inversores que piensan este tipo de inversión como un juego de casino: se tiran una ficha a la chance “1 en 10” de acertarle, con la inversión, a un emprendimiento que revolucione una industria. Los más escépticos piensan que se trata simplemente de comprar “humo” o una “nada” sofisticada… al fin y al cabo, muchos economistas piensan que una decisión de inversión puede compararse con un acto de fe. Yo pienso que se compra un combo que incluye un poco de todo lo analizado, y por eso la considero como una verdadera “inversión de aventura”.

Geelbe recibe 3.2 millones de dolares

Geelbe (www.geelbe.com), el primer Club Privado de Compras por Internet de Latinoamérica, acaba de cerrar su Tercera Ronda de Inversión en el mes de Diciembre del año 2009 por un monto total de 3.2 millones de dólares. Si bien la empresa ya se encuentra operando en Argentina y México, ahora también se expandirá por más países del mismo continente. De esta manera Geelbe hará su gran apuesta de cara al año 2010, que promete ser un año caliente para la recuperación económica mundial y para las nuevas plataformas de comercio electrónico.

Cronología del crecimiento:

  • A fines de Septiembre del año 2008 cierra su Primera Ronda de Inversión de Capital por un monto de 300 mil dólares por parte del Club de Inversores Ángeles IG para el despegue de sus actividades.
  • A mediados de Mayo del año 2009 cierra su Segunda Ronda de Inversión de Capital por un monto superior a 1 millón de dólares por parte del Fondo de Inversión francés D’éPée Investments para su expansión en México y para el fortalecimiento de sus operaciones en Argentina. Para ese entonces ya despertaba el interés de medios especializados como TechCrunch: http://www.techcrunch.com/2009/05/15/vip-e-commerce-service-geelbe-raises-1-million-round-eyes-latin-american-expansion/
  • A mediados de Diciembre del año 2009 consigue su Tercera Ronda de Inversión de Capital por un total de 3.2 millones de dólares, nuevamente por parte de D’éPée Investments para la expansión continental y el fortalecimiento de sus operaciones a nivel global.

En el transcurso de 14 meses, la empresa pasó de ser un plan de negocios a convertirse una de las empresas mas prometedoras de la industria del comercio electrónico en Latinoamérica. Entre las 3 rondas de capital, sumó más de 4.5 millones de dólares, lo que la ubica entre las start-ups que recibieron mayores aportes de inversión de Capital de Riesgo en Argentina. Su facturación crece a un ritmo acelerado: culminará el 2009 con un revenue cercano al milllón de dólares. A este último factor lo acompaña una alta tasa de crecimiento de usuarios, que hoy sobrepasan los 150.000. Mes a mes se puede observar la multiplicación de campañas de ventas, descuentos mas agresivos, y notables mejoras en la experiencia de compra.

La oportunidad

Grandes desafíos se avecinan para el próximo año, y para ello será necesario estar preparados. Será crítico haber tenido un camino recorrido para darle solidez al modelo y al know-how. Y esta madurez se alcanzará en el momento justo gracias a que la empresa nació anticipándose a esta sit uación: recibió su primera inversión en el medio del pánico bursátil, pocos días después de la caída de uno de los mayores bancos de inversión de Estados Unidos -Lehman Brothers-, hito que anticipó la peor crisis económica que se hayan conocido desde la gran depresión del ’30.Con todo esto, aceptamos los desafíos y esperamos, no solo la consecución de los objetivos propuestos desde los inicios, sino también la concreción del sueño de hacer negocios de una manera diferente.

Referencias de Rondas de Capital de Venture Capital de otras empresas nacidas en Argentina de inversiones tempranas millonarias:

  • Sonico: Lanzado en Julio 2007, Primera Ronda en Junio 2008 por US$ 4.3 millones. Ampliación en Diciembre 2009 por US$1.7 millones.
  • Globant: Lanzado en 2003. Primer Ronda en Junio 2005 por US$ 2 millones. Segunda Ronda en Agosto 2007, cifra no revelada. Tercera ronda en Diciembre de 2008 por US$ 13 millones.
  • Mercado Libre: Lanzado en 1999. Primera Ronda en Noviembre de 1999 por un monto de US$ 7.6 millones. Segunda Ronda en Mayo del 2000 por US$ 46.5 millones (períod o de auge de las .com).
  • OfficeNet: Lanzada en 1997. Primera Ronda en 1999 por US$ 7 millones. Segunda Ronda en Diciembre 2000 por US$ 34 millones (período de auge de las .com).

 

Saludos y buenos negocios para todos!